Matsyasana-El Pez.

  Matsyasana-El Pez, es una asana que reviste cierta dificultad, para llegar a ella vamos poco a poco flexibilizando, fortaleciendo y aceptando el cambio en nuestro cuerpo interior y exterior.-

  Matsyasana-El Pez, es una asana que gusta a l@s niñ@s, dado que su capacidad de imaginar los hace rápidamente sentirse en el agua y así disfrutar la postura. Cuando vamos siendo menos niñ@s, atent@s a la postura y el cambio que provoca, también gozamos de sentir como nuestras escápulas se juntan para dar lugar al protagonismo del plexo solar y cardíaco, con la ayuda de las manos debajo de los glúteos, abrimos también nuestro plexo hipogástrico y perineo se dirige al suelo favorecido por la elevación de columna y postura de piernas; la cabeza gira lentamente con la elevación de espalda y  miramos hacia arriba o atrás, apoyando parte alta de la cabeza o coronilla en función de las posibilidades individuales; favoreciendo también la apertura de plexo tiroideo, entrecejo y coronilla.

  En Matsyasana-El Pez, podemos comenzar con piernas extendidas para poco a poco y desde la capacidad y posibilidad que cada cuerpo ofrezca, flexionar, tocar pies, posicionar en loto; al igual que los brazos van ascendiendo perpendiculares a la esterilla sobre el cuerpo, sobre la cabeza apoyados en el suelo, hasta volver a piernas en loto. 

  Esta asana abre el cuerpo por el dorso del mismo en su totalidad, es una invitación a sentir, poder, aceptar y avanzar.