En los retiros grupales, me gusta que el hilo conductor sea: la estacionalidad, los chakras, la respiración… poner el acento en algún punto especial de todo lo que tantas veces hacemos en yoga y no siempre una clase da para profundizar en ello.

Luego, el tiempo y espacio nos permiten fluir y estar libremente comprometid@s con el desarrollo de las actividades que, si bien cada una tiene sentido en sí misma, este hilo es el que hace que el retiro tenga forma y sea único. Así tu compromiso y dedicación en cada tarea harán que disfrutes y que el grupo se nutra de todo y tod@s.

El espacio es importante, aunque yoga es mucho más que lugares bonitos, respirar profundo o mover el cuerpo; sin embargo todo esto hace que entres en ti, que posibilites el cambio y disfrutes la experiencia y cada lugar también se transforma con nuestra presencia.

Por eso, lo hacemos en espacios abiertos, con naturaleza para disfrutar y sentir con los seis sentidos y nos aseguramos un descanso reparador, que favorezca el aprovechamiento de cada jornada.


La comida, otro elemento fundamental, dado que hay que alimentarse por fuera y por dentro; en esta búsqueda de equilibrio; también optamos por alimentación sana, rica, nutritiva y diría yo que para descubrir!

 Y como no, YOGA en todas sus formas, y adecuado a cada momento y necesidad interior; iras, iremos haciendo entre tod@s para disfrute, cambio y posibilidad de vida!

Cada retiro tiene un toque único, sencillo para llegar a lo profundo y encantador para que esta experiencia enriquezca la cotidianeidad y sea una invitación para una nueva oportunidad!

¿Lo aprovechás?