Verl@s, escuchar sus sabores de la vida, compartir risas, advertir sus expectativas, sentir con ell@s sus esperanzas, estar presente para que aprendan a estar presentes en este mundo que empuja fuerte y con prisa…
 
Ver como la vorágine en que vivimos se aquieta en sus movimientos, se templa en su perseverar y es hasta sanadora en su caminar, convierte este su espacio, es momento de crecimiento, gozo y disfrute para ell@s y para mí.
Las sesiones «de y con adolescentes«, son divertidas, fáciles, ágiles y con libertad de expresión y simpatía.
 
Quitar atención a su crecimiento y desarrollo, permite que ell@s también lo olviden y se dediquen sencillamente a ser y sentir-se.
 
En sus sesiones, l@s adolescentes, meditan, escuchan lo que mueve su semana, hacen asanas, masajes, relajación, respiración y por qué no, cuando la oportunidad invita: vuelan, corren, saltan, reptan… «lo que el cuerpo y el alma pidan»…
 
 
 
 
 

¡L@s adolescentes son la sal de la vida!