Si pensamos en yoga, vienen a nuestra cabeza palabras como: movimiento, flexibilidad, relajación, meditación, bienestar, salud, vida y tantas otras. Si hacemos lo mismo con el agua, curiosamente hay algunas de estas imágenes mentales que se repiten. Y esta maravilla, supone que hacer yoga en el agua sea un absoluto deleite para los sentidos, que se modelan con lo profundo que el yoga trae y desde ahí en su reflejo en nuestro cuerpo, mente, corazón y espíritu.

La sensación de contención que nos provee El Agua nos acerca a nuestro ser interno, nos hace vulnerables a nosotr@s mism@s y nos contiene para salir de pie, a la madre tierra!

El yoga-asanas, que es una actividad física y mucho más que eso, nos aporta fuerza, firmeza, equilibrio, reciedumbre, estabilidad y tanto más, nos hace firmes, fuertes, valientes, alegres y conscientes, nos muestra quienes somos, lo que llevamos dentro y simplemente esta práctica de yoga en el agua, nos facilita ese volver a nosotr@s para seguir siendo más yo, más vos, más cada un@.

Vivir en paz, sentirse libre, vivir consciente, actuar consecuentemente y en pro de la vida, son tesoros inmensamente valiosos, que tenemos por descubrir; como para permitirse y ofrecerse a un@ mism@ esta oportunidad!

¡Yo no me la perdería! ¿y vos?