Este modo de vivir el yoga, surgió luego de formarme y sostener en la teoría, lo que la práctica iba corroborando.
La posibilidad de habilitar el cuerpo y la mente, mucho más allá… es «posible» siempre que así lo deseemos.
Lo vivido me ayuda a confirmar que «querer es poder y soñar es el primer paso», lo demás son pequeñas  dosis de tiempo, constancia, paciencia y confianza.
El yoga se hace parte de la vida y así un momento de parar a llenarnos de energía para poder andar más y mejor, renovarnos! 
¿Para qué? Para mejorar desde lo físico tu modo de andar, dolores articulares, menstruales, intestinales, hábitos posturales erróneos; en lo interior, hábitos alimentarios, higiénicos y descansos para un mejor y eficaz rendimiento y disfrute cotidiano; hacerte más flexible y fuerte desde dentro para afrontar las situaciones y encontrar soluciones.
¿Para quiénes? Pueden hacer yoga terapéutico, personas «sanas» con inquietud de mejorar hábitos erróneos, personas con alguna afección de las nombradas u otra; personas con cualquier enfermedad o dolencia que requiera acompañamiento, rehabilitación o simplemente aprender a sentir el cuerpo desde otro lugar; tod@s. 
Todo lo que diga es poco, respecto de vivir la experiencia, sentir el cuerpo y disfrutar tu alma; y a eso te invito, a un encuentro cada semana con tu interior desde tu exterior.
 
 ¿Nos encontramos?